+15 frases para entender a nuestro próximo Huey Tlatoani

Andrés Manuel López Obrador ha creado un vocabulario que seguramente no entiendes del todo. Aquí te lo desciframos.
Carlos Tovar
Experience Maker
09.08.2018

Muchos afirman que el discurso del próximo Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, es ambiguo y fuera de su círculo pretoriano pocos lo entienden. Por ello, Periplo se dio a la tarea de crear una herramienta para que no quede duda de lo que nuestro futuro primer mandatario dice a sus vasallos. De tal manera que lo que “El Peje” quiso decir es…

Amlodipino

La Facultad de Medicina de la UNAM considera al amlodipinocomo un fármaco que sirve como auxiliar para el tratamiento de la hipertensión arterial, reducir el riesgo de enfermedad coronaria fatal y de infarto al miocardio, y para reducir el riesgo daños vasculares cerebrales.

El nombre del fármaco se volvió popular durante las campañas, pues en enero de 2018 fue utilizado de manera irónica por López Obrador para pedirle al presidente Enrique Peña Nieto que lo tomé para aliviarse de las presiones. “Ahora que al presidente Peña le ha dado por las indirectas, le he mandado a decir de manera respetuosa, que se serene, que no se altere, que no se caliente, que no le haga caso a las encuestas, que si se le sube la presión, esta medicina es buena, además ayuda a curar el mal de ojo y otras molestias”, dijo el tabasqueño mientras mostraba una caja del medicamento.

La puntada fue interpretada como la muestra de que AMLO había decidido reducir el tono belicoso de otras campañas y tener más sentido del humor.

“Ahora que al presidente Peña le ha dado por las indirectas, le he mandado a decir de manera respetuosa, que se serene, que no se altere, que no se caliente, que no le haga caso a las encuestas, que si se le sube la presión, esta medicina es buena, además ayuda a curar el mal de ojo y otras molestias.”

En enero de este año, López Obrador le pidió al presidente Enrique Peña Nieto que tomara Amlodipino para aliviarse de las presiones.

MILENIO TELEVISIÓNAusteridad Republicana

Para una persona común y corriente, la austeridad es una actitud y una forma de concebir el mundo sin lujos ni excesos.

En el caso de López Obrador es una confesión, un modo de ser, pensar, actuar y sentir que le da lógica a su narrativa de combatir la desigualdad en México, de ponerse del lado de los desposeídos y de erradicar la idea de un gobierno rico con un pueblo pobre.

Desde los tiempos en que fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México solía viajar en un automóvil Tsuru y renunciar a los paseos en el extranjero; recortó los bonos, la compra de vehículos, el pago de gasolina y los apoyos para celular a los servidores públicos.

Para su futuro gobierno, el tabasqueño ha adelantado que se bajará el sueldo y que nadie ganará más que el presidente de la República, prohibió las remodelaciones de oficinas y el exceso de asesores.

De acuerdo con sus cálculos, la política de austeridad le permitirá ahorrar hasta 300 mil millones de pesos al año. El adjetivo de “republicana” lo adopta de una política de ajuste implementada por Benito Juárez.

Para el Presidente electo, la austeridad es una actitud y una forma de concebir el mundo sin lujos ni excesos.

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Balandronada

La forma correcta de pronunciarlo es “baladronada”, es decir, hecho o dicho propio de baladrones. Según la RAE, baladrón es un ser “fanfarrón y hablador que, siendo cobarde, presume de valiente”. Es sinónimo de truhán y sinvergüenza.

En este caso López Obrador no siempre utiliza adecuadamente el término, pues si bien lo aplica como sinónimo de alarde hueco y artificial, también lo usa para señalar trampas o abusos.

Una de las frases más compartidas en internet fue cuando dijo que “es una balandronada que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diga que va a deportar a los trabajadores migrantes mexicanos, “saben que no podría hacerlo, porque se cae la industria estadounidense que se sostiene y es competitiva frente a Asia y Europa por la mano de obra calificada de los mexicanos”.

Chachalaca

Ave voladora galliforme, vocinglera, de plumaje café verdoso y vientre blanco, cuyo macho tiene cresta y barbas. Aunque una segunda acepción en el diccionario es “persona que habla en demasía”.

Expertos en comunicación política atribuyen buena parte de la derrota de López Obrador en la campaña de 2006 a los signos de intolerancia y falta de respeto a las instituciones que quedaron de manifiesto con la expresión “¡cállate, chachalaca!”

Aunque no es posible encontrar el discurso completo para verificar que, efectivamente, el destinatario del insulto haya sido el entonces presidente Vicente Fox, la versión comúnmente aceptada es que la expresión la emitió el 16 de marzo de ese año, en Tehuantepec, Oaxaca, y que fue para que el entonces mandatario dejara de interferir en la contienda.

Según se ha difundido, AMLO habría dicho esta frase al entonces presidente Vicente Fox, el 16 de marzo de 2000, en Tehuantepec, Oaxaca,

GEOVANNI ORTEGACucharear

Sinónimo de “maicear”, de dar una gratificación a cambio de un comportamiento solicitado. López Obrador acuñó el término “cucharear” en la campaña del año 2000, cuando fue electo jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Se refería así a las encuestas que lo ponían en desventaja en las preferencias de electorales, sobre todo las del diario Reforma, que en esos tiempos asumió una postura crítica contra su campaña y su gobierno. Posteriormente, AMLO diversificó la aplicación del adjetivo “cuchareado” a los informes y estudios que mostraban incremento en los niveles de inseguridad o caídas en los indicadores económicos. Años después, ya durante la campaña presidencial de 2012, el término evolucionó a “copeteadas” para referirse a las encuestas que daban como puntero a Enrique Peña Nieto, en alusión al abultado peinado del mexiquense.

Espurio

Esta palabra con la que López Obrador etiquetó al presidente Felipe Calderón quiere decir “falso”, “ilegítimo”, “no auténtico”, “adulterado”.

El mote altisonante y de gran fuerza emotiva fue utilizado por el tabasqueño en el marco del movimiento de resistencia que emprendió en 2006 contra los resultados electorales que le dieron la victoria a Calderón por medio punto porcentual.

Espurio contrasta con “legítimo”, como se autonombró López Obrador en un acto celebrado el 20 de noviembre de ese año, en el Zócalo capitalino, cuando se asumió como un presidente alterno.

Desde entonces, el término comenzó a ser utilizado con más frecuencia en el habla cotidiana de la población y suele emplearse con ese afán implícito de acusar a alguien de haber ganado con trampa.

Pero más allá de las bromas, la palabra “espurio” tiene una segunda acepción mucho más ofensiva, pues es sinónimo de “bastardo”, “hijo no reconocido por su padre” o “malnacido”. 

AMLO ha dicho que no odia a nadie, pero la furia con que azuzó el plantón en Reforma dan margen a pensar que las dos connotaciones son válidas para el hoy presidente electo.

Éste fue el mote con el que López Obrador bautizó al entonces presidente electo Felipe Calderón, identificándolo como“falso” o “no auténtico”.

TVCIUDADANAFelicidad

Una palabra que ha sido combustible para los críticos de la retórica populista de López Obrador es “felicidad”, pues el dirigente morenista la ha planteado como una meta de gobierno.

El primer párrafo de la “Declaración de principios de Morena”, movimiento surgido en 2010 y convertido en partido en 2014, define lo que AMLO entiende por felicidad: “No hay nada más noble y más bello que preocuparse por los demás y hacer algo por ellos, por mínimo que sea. La felicidad se puede hallar cuando se actúa en beneficio de los otros:vecinos, compañeros de estudio o de trabajo, cuando se hace algo por la colonia, la colectividad, el pueblo o el país. Estos actos nos reivindican como género humano, forman comunidad, construyen ciudadanía y hacen de este mundo un lugar un poco mejor”.

De hecho, plantearse la felicidad como objetivo de su gobierno dio pie a que se le comparara con el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Fifí

La Real Academia Española refiere que se trata de una “persona presumida que se ocupa de seguir las modas”, pero el tabasqueño la utiliza como sinónimo de frívolo.

Durante las campañas para elegir gobernador en el Estado de México, en 2017, López Obrador no bajó de “fifí” al candidato del PRI, Alfredo del Mazo Maza, con el afán de resaltar sus aires aristocráticos.

También ha colgado esa etiqueta al Instituto de Nacional de Transparencia (Inai), al llamarlo “burocracia fifí” por haber ocultado información relevante sobre el caso Odebrecht.

Los medios de comunicación no han escapado de la sorna del futuro presidente, pues cuando quiere descalificar un reportaje, una denuncia o un artículo de opinión, se refiere a las publicaciones como “prensa fifí”.

Gorgojo

Así se le llama popularmente a los escarabajos de la familia curculionidae. Son considerados una plaga, ya que atacan granos y semillas como el trigo, el maíz, el arroz y el frijol.

López Obrador recurre a estos bichos para referirse a las tomaduras de pelo por parte de los políticos que ofrecen ayudas efímeras y de mala calidad a la población para conseguir votos.

La frase de“frijol con gorgojo” se hizo popular en 2016, cuando el tabasqueño comenzó ha hacer promoción a través de los spots televisivos concedidos a Morena, partido que se formó en 2014 y que sirvió de plataforma para su tercera candidatura.

Un gorgojo es un escarabajo, pero AMLO recurre a este bicho para referirse a las tomaduras de pelo por parte de políticos que ofrecen ayudas efímeras y de mala calidad.

AMXIndestructible

En 2005, cuando López Obrador estaba en medio del proceso de desafuero, emitió una frase que le cobró factura al año siguiente, cuando perdió las elecciones en su primer intento por llegar a la Presidencia de la República: “cuando se es honesto, se es políticamente indestructible”.

De acuerdo con su visión de la vida política, la honestidad es un escudo que lo protege de los ataques de sus adversarios.“Si tienes principios, si tienes ideales, luchas por una causa justa, eres casi, casi indestructible políticamente hablando”, ha dicho el macuspano.

La frase ofrece combustible para los críticos de López Obrador, quienes perciben que refuerza el carácter mesiánico.

Justa Medianía

Es el concepto utilizado por López Obrador para definir tanto su modo de vivir como el que debería regir al de todos los servidores públicos: una vida sin ostentación, pero sí con lo necesario para no pasar privaciones.

El autor del concepto es Benito Juárez, el expresidente tan admirado por el tabasqueño.

Fue el 2 de julio de 1852, cuando el entonces gobernador de Oaxaca, en un discurso ante el Congreso local, dijo: “Bajo el sistema federativo los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad; no pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes; no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado”.

Macanear

Cuando López Obrador es cuestionado sobre su estado de salud o sobre el deterioro físico por la edad, suele contestar con términos beisboleros para dejar en claro que está entero. “Así como me ven estoy bateando arriba de 300, todavía estoy macaneando”.

En el argot beisbolero “macanear” se utiliza cuando un equipo conecta varios jonrones y se lleva una victoria aplastante.

Respecto al promedio de bateo (batting average), en la estadística del beisbol es la razón que existe entre la cantidad de hits y el número de turnos al bate. Por ejemplo, un jugador que conecta 10 hits en 30 turnos al bate tiene un promedio de .333. El beisbolista con el mayor average de la historia es Ty Cobb, con un promedio de .367.

“Estoy macaneando, como si nada”, expresó AMLO este año durante la campaña presidencial, para asegurar que se encuentra bien de salud.

Mirones Profesionales

Es la forma en que López Obrador se dirige a los periodistas.

A principios de 2018 se suscitó una polémica porque el tabasqueño le dijo “mirona profesional” a Carmen Aristegui durante un enlace telefónico con motivo del primer aniversario de su programa de noticias por internet.

Sin embargo, quienes cubren cotidianamente las actividades del ahora presidente electo aseguran a Periplo que el mote lo dice sin ánimos de ofender ni discriminar.

Lo que sí es un hecho es que cada que se refiere de esa manera a los reporteros es porque les va a dar un tip para investigar. Por ejemplo, el pasado 31 de julio, al defender el nombramiento de Manuel Bartlett al frente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dijo: “Yo no puedo dar nombres, porque en mi nueva circunstancia debo ser moderado, pero ustedes que son mirones profesionales lo pueden investigar, qué personajes que trabajaron en la CFE ahora están en los consejos de administración de las empresas que le venden energía a la CFE”.

Peje

En el sitio web de Yahoo!, en la sección de “respuestas”, un usuario lanzó el 1 de septiembre de 2017 la siguiente pregunta: “¿Qué significa el apodo El Peje? ¿Es un insulto? Supongo que sí.” Posteriormente, para fundamentar su duda, el internauta dijo tener la impresión de que “solamente los enemigos de AMLO usan ese apodo cuando se refieren a él”.

Pero no es verdad que sólo los malquierentes de López Obrador lo llamen por su apodo. Si así fuera, los hijos del tabasqueño no habrían registrado la palabra “El Peje” como una marca con derechos de autor.Ni sus simpatizantes hubieran creado un portal de internet llamado “El sendero del Peje”, mismo que tuvo auge durante el desafuero y años posteriores.

Existen dos versiones sobre el origen del apodo de López Obrador. Una es sostenida por el conductor de televisión Jorge Ramos, quien en su libro Los Presidenciables (Grijalbo, 2011) afirma que fue el periodista Julio Scherer quien le puso ese mote, inspirado en el pejelagarto, esa especie tradicional en Tabasco.

La otra versión la da Federico Arriola, asesor de López Obrador durante la campaña presidencial de 2005-2006, quien asegura que fue la columnista Katia D’Artiguesla que comenzó a popularizar el mote, después de una entrevista realizada en el despacho del Antiguo Ayuntamiento, donde observó una pecera con pejelagartos.

Arriola cuenta que el sobrenombre nunca le hizo gracia al tabasqueño y hasta se negó a incorporarlo a su estrategia de comunicación. “Él es muy terco y nunca hizo caso a las recomendaciones de aprovechar que el apodo es corto, pegajoso y contundente”.

Lo cierto es que el mote se arraigó en el presidente de México no sólo por su hábito de quitarle las “eses” a las palabras y sustituirlas por “jotas”, sino porque el pejelagarto es una especie con vestigios de la era prehistórica.

Ya para la campaña de 2018, López Obrador dio su brazo a torcer y dijo que “me puedes decir peje, pero no soy lagarto”, para subrayar que no es corrupto.

“¡Me pueden llamar peje, pero no soy lagarto!”, dice López Obrador para dejar en claro que lo pueden acusar de muchas cosas, menos de ser deshonesto.

Pelele

En el diccionario de la Real Academia Española significa “figura humana de paja o trapos que se suele poner en los balcones”, pero en el lenguaje popular se refiere a aquella persona simple, inútil o de poco carácter que se deja manipular por otra.

Para la narrativa de López Obrador respecto el funcionamiento de la política, es un adjetivo de mucha utilidad ya que refuerza la teoría de la “mafia del poder”. Todo aquel que esté al servicio de los “barones de la mafia” son peleles en automático. 

Este término lo ha aplicado el tabasqueño para infinidad de candidatos priistas y panistas o servidores públicos del gobierno federal.

En la reciente campaña por la presidencia de la República, López Obrador llamó así tanto al aspirante del PRI, José Antonio Meade, a quien llegó a llamar “señoritingo”, como al abanderado del PAN, Ricardo Anaya, a quien bautizó como “aprendiz de mafioso”.

Pero sin duda, con quién más machacó el insulto fue contra Felipe Calderón, después de los comicios de 2006.

En la narrativa de López Obrador, todo aquel que esté al servicio de los “barones de la mafia” son peleles en automático.

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADORPirrurris

Con más cultura popular que la mayoría de los políticos en México, López Obrador es hábil para retomar personajes de la televisión y poner apodos a sus adversarios.

Ese recurso es un éxito garantizado, pues no sólo se cumple el objetivo de estigmatizar al enemigo, sino que se crea una conexión con la población, que en su mayoría entiende y se ríe de las etiquetas del tabasqueño.

Pirrurris es un personaje creado a principios de los años 80 por el comediante Luis de Alba,el cual encarna a un junior acaudalado que con frecuencia se burla de los hábitos y la forma de ser y pensar de los “nacos”, en alusión a las personas sin instrucción y sin refinamiento.

La primera vez que el tabasqueño sacó de su chistera este apodo fue en 2004, después de la marcha contra la inseguridad en la Ciudad de México. Para dar a entender que la manifestación había sido azuzada por la clase alta, dijo que había sido una “marcha de Pirrurris”. 

Ya durante la campaña de 2018, López Obrador lo volvió a utilizar, pero esta vez para referirse a José Antonio Meade y Ricardo Anaya, a quienes acusó de no caminar ni ensuciarse los zapatos para recorrer el país.

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