Esto le pasa a tu auto (y a tu bolsillo) cuando confías en los franeleros

Afuera del Teatro Metropólitan, en la CDMX, engañan a conductores ofreciéndoles estacionamiento en lugares prohibidos
Tripulación Periplo
Experience Maker
18.10.2018

EN LAS PRINCIPALES CALLES de nuestras ciudades los “franeleros” hacen de las suyas. En las zonas de mayor concurrencia, se han convertido en los nuevos dueños del espacio público, aprovechando uno de los principales problemas de nuestras urbes: la falta de estacionamiento.

Estacionamiento

En el Centro de la Ciudad de México el problema se agudiza en zonas como las inmediaciones del Teatro Metropólitan, foro ubicado en el número 90 de la avenida Independencia, en la colonia Centro, alcaldía de Cuauhtémoc.

Amos de las calles

Periplo pudo comprobar que, cada que hay un evento nocturno en el recinto, los también llamados “viene-viene” se aprestan a trabajar en las calles cercanas, utilizando un común engaño: se acercan a los automovilistas y les advierten que ya no hay espacio en ningún estacionamiento del área, por lo que les ofrecen quedarse en la calle, en lugares que previamente han apartado, con la promesa de que nada les ocurrirá a los vehículos.

Sin embargo, lo que los franeleros no dicen a los automovilistas es que el estacionamiento está prohibido en algunas de las vías cercanas al inmueble y que la sanción por dejar el auto ahí es la colocación de un candado al coche; sí, las muy malqueridas “arañas”.

El “franelero”, como siempre, ofrece cuidar el auto, con el supuesto beneficio de que el propietario se lleva las llaves, y la promesa de que ahí no pasa nada. Todo, por supuesto, a cambio del pago de una cuota que llega a ser ¡hasta de 100 pesos!

¡Mentira! Sí pasa y te advertimos que no es nada agradable.

Se esfuman

Una vez que el usuario ha dejado su auto y entra al evento en el Teatro, los “viene-viene” desaparecen y el auto queda en vilo.

Homero

Acto seguido, policías de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México llegan con decenas de arañas que son puntualmente colocadas en las llantas de las unidades estacionadas en lugar prohibido.

El costo: una multa por retiro de candado inmovilizador por $639.80, un coraje enorme y una noche arruinada.

Esto ocurre principalmente en la calle de José Azueta, que se encuentra casi justo frente a la entrada al Teatro. La noche del miércoles 17 de octubre Periplo pudo constatar que al menos una veintena de autos estacionados sobre esa vialidad, uno seguido del otro, se encontraban con una araña en sus ruedas.

Así que, si no quieres pasar un mal rato, llega con tiempo al Teatro Metropólitan, deja tu auto en los estacionamientos autorizados de la zona y, sobre todo, evita que te engañen.

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