¿Ves triste a tu peque? ¡Aguas, puede ser el cambio de escuela!

La transición del kínder a la primaria es difícil para algunos niños. Ayúdalos a no sufrir por este proceso.
Mayte Baena
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21.08.2018
Tiempo aproximado de lectura: 1 minuto 10 segundos

PROBABLEMENTE EL TEMA no te resulte atractivo, debido a que no tienes ninguna “bendición” por la cual velar; sin embargo, es probable que tengas sobrinos o conozcas a alguien que cuenta en su hogar con las ocurrencias de un pequeñín al que el cambio de preescolar a primaria le esté afectando.

Cambio de escuela

Como sea, en esta ocasión quiero hablarte un poco al respecto.

Adiós a la diversión

El primer acercamiento con toda una vida de escuela es el kínder. Aquí, los peques juegan, cantan, brincan y hacen siesta, entre otras muchas cosas que los mantienen ocupados y seguros. 

No obstante, esta vida de diversión se acaba cuando ingresan a la primaria. Cambiar tan drásticamente este tipo de actividades por unas que resultan más difíciles puede representar para ellos toda una tortura, tanto que no es de extrañarse que los niños opten mejor por no ir a clases.

Como no soy experta en la materia, me acerqué a Lina Arumi Velázquez Romero, licenciada en Psicología por la Universidad de las Américas y quien además cuenta con especialidad en terapia familiar.

Regreso a clases

El paso del jardín de niños a la primaria es una transición fundamental en el desarrollo de los peques. / SHUTTERSTOCK

El difícil cambio

-¿Afecta a los niños o no el cambio de preescolar a primaria?

“Debemos ver el paso de los niños del kínder a la primaria como un cambio, como un proceso de transición que es muy importante para su desarrollo. Este proceso es a la vez una oportunidad de crecimiento en todos los ámbitos, desde el físico e intelectual, hasta el emocional y social, y como todo cambio en la vida puede traer consigo resultados positivos o negativos dependiendo de varios elementos. No todos los niños van a vivir este cambio de la misma manera, para algunos será una transición calmada sin grandes problemas, mientras que para otros podría ser causa de preocupación, estrés o sufrimiento”, me explica Lina.

Pero ¿qué tan difícil puede ser aprenderse las vocales, seguir haciendo manualidades y aprender a leer y escribir? Pues precisamente eso, estas habilidades cognoscitivas distan de las que habían estado realizando durante la etapa preescolar. 

A diferencia del jardín de niños, en la primaria los peques dejan de trabajar todo el tiempo en equipo, es decir, ahora no todos aprenden al mismo tiempo a partir de juegos y canciones mientras se toman de la mano; ya cuentan con un pupitre individual y la enseñanza es para todos al mismo tiempo, es decir, deja de ser personalizada y eso, aunque no lo creas, puede afectarlos emocionalmente. 

Niños en la escuela

Al entrar a primaria, los pequeños enfrentan cambios en la educación que reciben, lo cual puede causarles estrés.

 

-¿De qué otros factores podría depender que el niño presente ciertos cambios por esta nueva etapa?

“En primer lugar, depende de la propia personalidad del niño, como su seguridad, así como su capacidad de adaptación a nuevos retos o circunstancias y el grado de apego a su familia. También, si vive en un entorno familiar que proporciona seguridad y autoestima y, a su vez, fomenta el crecimiento y desarrollo de sus miembros o, si por el contrario, se fomenta el miedo y las inseguridades. También es factor de relevancia si presencia problemas entre sus padres o tiene conflictos con los hermanos u otros miembros de la familia, es decir, casos de violencia”.

Pero la cosa no termina ahí

Otro de los factores que pueden afectar a los pequeños es la manera en que perciben cómo sus padres y demás miembros de la familia enfrentan los cambios, es decir, si siempre los ven como un problema o una situación dolorosa y/o difícil, su primera reacción será actuar de la misma manera, pues hay que recordar que los niños actúan por imitación y para ellos, los padres son el claro ejemplo a seguir. Así que habrá que bajarle dos rayitas al drama, ¿verdad?

Por supuesto, hay padres que aunque su retoño haya hecho un buen papel en el kínder verá a la educación primaria como una más “formal y seria”, razón por la cual la presión será más y ellos… ¡son criaturas! 

Por ello, Lina recomienda “tener expectativas reales de acuerdo a la edad, capacidades y características particulares de cada niño”.

Padre e hijo

¿Qué podemos hacer para echarles una mano? 

Si eres el padre, tutor o tío (es decir, la persona encargada en maleducarlo sólo un poquito), puedes hablar con él o ella haciéndole entender que su aula de clases ya no será la misma.

“Algunos niños preferirán una escuela más pequeña y con atención más personalizada, mientras que otros preferirán mejores instalaciones deportivas, que cuenten con idiomas o arte. Ingresar a un ambiente adecuado a las necesidades del niño facilitará su adaptación, el disfrute de las actividades y ayudará a que su aprendizaje sea más activo y completo”, me comenta la psicóloga especialista en terapia familiar.


7 puntos para ayudarlos

  1. Evita mostrarte preocupado o estresado; podrías contagiarlo.
  2. Conoce sus necesidades: si prefiere una escuela con una matricula grande o si busca que haya artes plásticas y deportes.
  3. Involúcralo en la compra de útiles escolares. Permite que escoja los que más le gusten.
  4. Revisa junto con él o ella el contenido de los libros de texto para que tenga una idea general de lo que estudiará.
  5. Conoce qué tan interesada está la nueva escuela en el combate al bullying.
  6. No le exijas un desempeño impecable,;conoce sus capacidades.
  7. Invítalo a expresarte sus preocupaciones y miedos.

Cuidado con el bullying

Actualmente, un elemento clave es conocer qué tan involucrada está la institución académica en el combate al acoso escolar, es decir, el bullying, pues es bien sabido que así como hay docentes que ponen especial énfasis en la erradicación del mismo, hay quienes dejan pasar por alto muchos actos, los cuales son un factor muy importante para el buen desarrollo y adaptación a esta nueva etapa.

Otra cosa que puede funcionar a ayudarles a asimilar este cambio es que se involucren en la compra de los útiles escolares. Dejar que escojan los que más le gusten, siempre y cuando estén dentro de la lista, es una buena forma de prepararlos para este cambio y los kilos de tarea que seguro le dejarán.

Compra de útiles escolares

Involucrar a los niños en la compra de los útiles y permitirles escoger los que más les gusten, es una buena forma de ayudarlos a enfrentar la transición escolar. / SHUTTERSTOCK

Lee con ellos

Ahora que si ya tienes los libros de texto, darles una spoileada no es tan mala idea… no es que se vayan a adelantar, pero sí a familiarizarse con el contenido para que no se saque de onda.

¿A quién acudir?

Si tú, al igual que yo, quieres consultar a nuestra experta, te dejamos sus datos de contacto:

Lina Arumi Velázquez Romero 
Lic. en Psicología y especialista en terapia de familia
E-mail[email protected]
Teléfono: 55 7325 5224


“La transición del kínder a la primaria no debería ser causa de miedo, dolor o preocupación excesiva, llanto ni nada negativo. Cada niño es diferente y tiene sus propias necesidades, cada quien aprende de diferente manera. Algunos lo harán de manera audiovisual o auditiva, algunos necesitarán más atención que otros o irán a ritmos distintos, por lo que es conveniente conocer los gustos, necesidades, estilos de aprendizaje del niño y buscar un ambiente escolar que se adapte más a ellos y a su personalidad”.

Lina Arumi Velázquez Romero, psicóloga y especialista en terapia familiar.


 

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