6 errores que no debes cometer al criar un gato

A diferencia de un perro, la actitud y el comportamiento de un gato son impredecibles.
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Experience Maker
06.04.2019
Tiempo aproximado de lectura: 1 minuto 50 segundos

TENER UNA MASCOTA no es para nada fácil, ya que requiere mucha responsabilidad y no se compara en nada a un Tamagotchi o regar una planta de vez en cuando; tienes que proveer alimentación, protección e imponer las reglas para que no se salga todo de control y esto se vuelve más complicado al criar un gato.

A diferencia de un perro, los mininos son muy diferentes, pues no sólo se trata de otra especie, sino que además su comportamiento es muy cambiante y difícil de condicionar, por lo que hoy quiero compartirte los errores más comunes a la hora de criar un gato.

1. No es un becerro

Existe el mito y dato erróneo de que a los gatos les encanta la leche y por tal razón les sirven su buena ración al día y casi casi con cereal, pero la realidad es que el sistema digestivo de los gatos no está adaptado para beber leche de vaca como lo hacemos los humanos, por lo que no debes darles.

Los gatos sólo beben la leche de su madre al nacer y durante sus primeros dos meses de vida./FOTO: SHUTTERSTOCK

2. Darle vida de perro

Recuerda que un perro y un gato son especies de animales muy distintas, por lo que no debes tratar a tu felino igual que a un canino. Los gatos son más independientes, les gustan los mimos y caricias, pero de forma moderada.

No esperes que un gato sea tu fiel compañero, más bien puede ser tu amigo de parrandas, pero luego de un rato necesitará aislarse y disfrutar su soledad, por lo que no debes obligarlo a actuar en contra de su naturaleza.

Los gatos no necesitan sentirse parte de un grupo, solos pueden ser felices./FOTO: SHUTTERSTOCK

3. Tratarlo a gritos

Es mucho más sencillo domesticar a un perro, por lo que si un gato no te hace caso y crea un desastre en la casa, lo primero que harás es gritarle, pero la reacción de un gato será a lo mucho de miedo, por lo que puede ser rencoroso y esconderse de ti cada que te vea.

La naturaleza independiente de un gato lo limita a obedecer órdenes./FOTO: SHUTTERSTOCK

4. Darte por vencido

El que un gato no sea tan fácil de domesticar como un perro, no quiere decir que no pueda aprender órdenes. Desde temprana edad tienes que enseñarle ciertas pautas para que la convivencia sea mejor.

Tienes que ganarte la confianza del gato para que siga tus órdenes./FOTO: SHUTTERSTOCK

5. Tenerlo desde pequeño

Criar un gato se complica más si lo adoptas desde recién nacido o en sus primeros meses de vida, ya que si lo separas de su madre y hermanos le será más difícil aprender cosas elementales de su especie para tener un mejor desarrollo.

El proceso de socialización con los suyos lo harán más cariñoso y feliz./FOTO: SHUTTERSTOCK

6. Alimentarlo de más

Los gatos tienen más tendencia a ser obesos debido a que son menos activos que un perro, por lo que sobrealimentarlos es un grave error que atenta contra su salud, por lo que debes darle una dieta balanceada que recomiende el veterinario.

El sobrepeso de los gatos genera enfermedades como diabetes y daños articulares./FOTO: SHUTTERSTOCK

Como puedes ver, criar un gato es complicado, por lo que será mejor que te armes de paciencia para hacer de tu mascota la mejor de las experiencias sin dañar su salud y que se convierta en tu dolor de cabeza por su comportamiento.

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