Si ya rescatamos perros y gatos, ¿por qué no abejas también?

Martha Gómez es una abogada que ha dado un gran paso en la ruta a salvar nuestro planeta.
Mayte Baena
Experience Maker
05.09.2018
Tiempo aproximado de lectura: 1 minuto 20 segundos

PUEBLA, PUE.- PARECIERA UNA MODA, pero una de las que no deberíamos dejar pasar. Cada vez hay más gente preocupada por el rescate de las abejas, por lo que ya es muy común ver en redes sociales grupos que se dedican no sólo a salvaguardarlas, sino que además buscan difundir información para crear conciencia en relación con la importancia que éstas tienen para el ecosistema.

Para no quedarnos atrás, tuve la oportunidad de conocer a Martha Gómez, quien es abogada de profesión, pero apicultora por vocación, y es tanto el amor que siente por estos insectos que de escucharla un momento te contagia tanto que quieres correr a aprender más al respecto.

Una especie clave

Las abejas no son sólo insectos que se dedican a fabricar miel para poder endulzar la mayoría de los alimentos que llegan a nuestra mesa. Ellas son las responsables de la polinización, es decir, el proceso que llevan a cabo los insectos para llevar de flor en flor el polen que éstas poseen y con ello dar origen a más plantas.

Bee Flying

¿Te imaginas qué pasaría si acabamos con ellas? 

Fuentes “fidedignas” afirman que Albert Einstein aseguró que en el momento en que las abejas se extingan, la humanidad estará condenada a vivir sólo cuatro años más. Incluso, es tan creído por la humanidad que la película “The happening” o “El fin de los tiempos” la incluyó en su guión. Como sea, salvaguardar estos insectos es vital para la humanidad.

Y volviendo a Martha… 

Ahora que tienes una idea de por qué es importante el rescate y protección de las abejas, te cuento que durante mi encuentro con Martha me explica que desde que comenzó con esta labor, hace aproximadamente siete años, ha ido aprendiendo tanto que se lamenta no poder haber retenido con ella tres enjambres, pues de haber sido así, tendría 10 con una excelente vida y llenas de protección.

Apicultores

CORTESÍA

De platicar tan sólo 10 minutos con ella, entendí que una colmena no es igual a un enjambre, es más, el enjambre es aquél que vemos en un árbol, que nos llena de miedo y que por ignorancia queremos quitar para evitar que nos ataquen. 

Pues te cuento. Se considera una colmena cuando un grupo de muchas abejas ya se encuentra en las cajas, justo como la que vemos en la foto que te puse arriba; colmena donde todas las abejas trabajan para fabricar la miel que nos comemos y las abejas bebés hacen la jalea real para alimentar a la reina. ¿Lo sabías? Pues la verdad es que yo tampoco, pero gracias a Martha ahora lo sé.

Apicultores - cortesía

CORTESÍA

¿Te acuerdas de Bee Movie?

Lo más probable es que al relatarte un poco de mi charla con Martha vengan a tu mente algunas de las escenas de esta película animada en donde vimos a las abejas interactuar con los humanos. Es más, hasta hubo un juicio porque ellas se dieron cuenta que los humanos las explotamos y con el humo, las dejamos indefensas para quitarles lo que mucho trabajo les costó fabricar, sí, me refiero a la miel.

Es tanta su rebelión que han decidido dejar de polinizar, las flores se han marchitado y los humanos entendemos a la mala lo importante que son para nosotros.

Pues sí, acompañados de un té chai esta abogada-apicultora nos da gentilmente una cachetada de realidad para que por fin entendamos que no debamos atacarlas, pues son tan bellas que no dudarás en estudiarlas más, aprender a respetarlas y hasta querer unirte a su labor.

Apicultores - cortesía

CORTESÍA

 

¿Cómo comenzó a rescatar abejas?

Martha me cuenta que desde que dio con un enjambre fue aprendiendo a cuidarlas, al grado de que los habitantes de Puebla recurrieron a ella para poder rescatar a un enjambre localizado en un parque de la ciudad. 

Sin embargo, en la marcha aprendió a cuidarlas, pues tres de los enjambres que rescató terminaron por irse, debido a que no tenían dónde trabajar, es decir, se aburrieron de no tener algo qué hacer.

Hoy cuenta con siete colmenas de las que aprende día a día y su formación como apicultora no termina aquí.

¿Cómo combina su profesión con su pasión? 

Por supuesto que no quería quedarme con la duda y le pregunté si no sólo busca rescatarlas, sino incentivar leyes que las protejan. Ésta fue su respuesta:

“Eso es lo que me han propuesto algunos apicultores, me han comentado que al parecer ya hay algunas iniciativas en donde se está buscando que se proteja a las abejas, porque sí están en peligro de extinción. Hay que empezar a hacer algunas reformas, pero es llevar las iniciativas a la práctica y el ejemplo, porque pasa que se proponen cosas pero no se tiene un fondo, porque quienes legislan tampoco están muy enterados de la situación (…) y no hay como tal una regulación que proteja específicamente a las abejas”.

-¿Realmente es importante tener educación para cuidarlas? 

“Sí y podemos empezar por acciones locales empezando a considerar la parte de la contaminación, pues ha pasado con los transgénicos, ya que al tener un sembradío transgénico cerca de uno orgánico se ha dado la parte de la contaminación. A las abejas no les puedes poner señalización de ‘en éste sí y en éste no’ y acaban muriéndose. Actualmente ya están siendo rechazadas muchas toneladas de miel mexicana en Europa porque están contaminadas, es decir, ya no es un proceso orgánico. Son muchísimos aspectos”.


“No los tomamos en cuenta porque son seres chiquititos. Ahorita nos queda un 40% menos abejas de las que teníamos en los 90’s. Está fuerte la situación”.

MARTHA GÓMEZ

ABOGADA Y APICULTORA


Si por mi casa aparece un enjambre, ¿qué hago? 

Para empezar, si un día de paseo llegas a un lugar donde venden muchos refrescos, debes tener la seguridad de que ahí habrá una gran cantidad de abejas que no buscan pleito contigo, sino que van buscando algo dulce, porque es su labor.

Si tienes la mala suerte de que una te pique, recuerda que ellas lo hacen para defenderse, al final tú eres mucho más grande que ellas y es lógico que representes una amenaza no sólo para una, sino para todo su enjambre. 

Lamentablemente al picarte, parte de su organismo se irá con el aguijón ocasionándole la muerte. Martha recomienda que si sufres una picadura, no la dejes moribunda, sino que la mates al instante, pues comenzará a desprender un olor que alertará a las demás de su enjambre y, por “vengarla”, pueden picar a más personas.

Ahora que lo sabes, puedes acercarte a Martha o a cualquier grupo de apicultores, pues gustosos acudirán a quitar dicho enjambre, salvaguardarlo y asegurarse de que no mueran. 

Si tienes miedo de las abejas…

Martha tiene algunas recomendaciones para evitar que sufras daños y le hagas daño a una abeja:

  1. Conserva la calma. Las abejas pueden ver en diferentes colores y si de inmediato muestras temor y comienzas a manotear, despedirás un tono que ellas verán como amenazante.
  2. Evita usar perfumes muy dulces, aunque si no puedes evitarlo, mojar un poco tu cuello o limpiarte con una toalla húmeda te ayudará a disimular el olor.
  3. Evita manotear o correr, pues no sólo te perseguirá una, sino que varias del enjambre acudirán en su ayuda y puedes salir más lastimado.
  4. Los aromas cítricos son sus favoritos. Protege tu cuello y ojos si estás cerca de uno, pues es muy probable que vuele cerca de ti.
  5. Si estás bebiendo algo dulce que le atraiga, déjaselo un momento, tomará el dulce que necesita y se irá. Tu bebida no se infectará pues son animales muy limpios que fabrican antiséptico natural, es decir, el propóleo.

“Se dice que donde hay abejas se crea un sistema de más salud, pues hay un ambiente más purificado. Tan limpias son que se están usando en algunos países para ayudar en enfermedades respiratorias”.

MARTHA GÓMEZ

ABOGADA Y APICULTORA


 

Bees

¿Lo ves? Les debemos mucho a las abejas. No las mates.

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