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[GALERÍA] Así han cambiado los trajes espaciales en los últimos 50 años

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ESTE 20 DE JULIO se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna, un hecho que, sin lugar a dudas, sorprendió a toda la humanidad, pues tratándose de 1969 y con menos tecnología de la que hoy tenemos, llegar hasta allá fue posible con todo y trajes espaciales muy complejos.

Es más, no sólo se realizó la hazaña, sino que además nuestros padres y abuelos pudieron verlo en televisión. ¿Te imaginas cómo fue eso? Hasta envidia me da no haberlo presenciado.

No es como antes

Hoy podemos recurrir a nuestro fiel amigo Youtube para ver el momento preciso en que el astronauta Neil Armstrong comienza a descender de la nave y dice la frase que lo inmortalizó:

“That’s one small step for man; one giant leap for mankind”, o lo que significa: «Éste es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad», fue lo que Neil eligió durante la misión del Apolo 11.

Confección de alto nivel

Pero un hecho que no podemos dejar pasar son los increíbles trajes espaciales que quienes integraron la misión portaron para el importantísimo momento. Por ello, es que The Washington Post decidió darle a la humanidad un recorrido por la evolución de estos característicos trajes de astronauta.

¿Me acompañas con los detalles? Me quedé fascinada.

1. Mercury

Éste es el primer traje espacial que se confeccionó en la década de 1960 y surgieron justo después de haber moldeado los trajes que usaron los pilotos militares durante la Segunda Guerra Mundial.

Verás: los pilotos notaron que, al volar a mayores altitudes, era necesario un traje que les permitiera mantener el flujo de oxígeno, al tiempo de protegerlos si es que ocurría una explosión.

Por ello, este modelo no fue pensado en primera instancia para permitir a los astronautas realizar paseos espaciales, sino que sólo fueron hechos para auxiliarlos en caso de emergencia.

FOTO: washingtonpost.com

¿Qué los compone? Bueno, el casco fue hecho para que al momento de mover la cabeza el equipo de comunicación se moviera junto con el astronauta. Estar comunicados era vital. A la altura del pecho, fue puesto un arnés que mantuviera seguro al tripulante mientras estuviera en su asiento, por lo que la intención era sujetarlo con mucha fuerza mientras experimentara vibraciones durante el vuelo.

FOTO: washingtonpost.com

Además, el color plateado fue tomado en cuenta como señal de un paso al futuro, mientras les ayudaba a ser fácilmente identificados en caso de necesitar ser rescatados (nunca se sabe), ya que se reflejaba la luz solar en ellos, al tiempo de evitar que se calentaran. Había que tomar en cuenta las temperaturas extremas que hay en el espacio.

FOTO: washingtonpost.com

Y, si prestas atención, en la muñeca del traje se puede apreciar un conector biométrico que medía los signos vitales del astronauta. Al ser la primera vez que se iba al espacio, no se conocían las adversidades que se podían atravesar y el monitoreo fue fundamental.

En cuanto al calzado, éste debía ser pesado para ayudar al astronauta con algo de gravedad. Aunque en lo personal, parece algo muy incómodo.

FOTO: washingtonpost.com

2. Traje Apollo

Éste es el que usó la tripulación del Apollo 11 para llegar a la Luna. Ya es algo más complejo y con mucha más tecnología que su antecesor. A partir de este momento, se les empieza a considerar una nave espacial con forma humana y ya verás la razón:

FOTO: washingtonpost.com

Cada uno de los trajes fue hecho a la medida del tripulante, pues al ser el vehículo que les permitía explorar la Luna, no había cabida para un error. Por ello, el casco fue más ancho, pero con el plus de permitir que el astronauta no perdiera de vista sus propios pies. En cuanto a las viseras, eran algo parecido a las micas de las gafas de sol, así que estaban muy bien protegidos.

FOTO: washingtonpost.com

En el torso se aprecian conexiones que permitían que, tanto la comunicación como el agua que estaba al interior del traje, pudieran ser enlazadas. Si te preguntas por qué agua, bueno, ésta permitía que la temperatura corporal se mantuviera estable.

FOTO: washingtonpost.com

Todas estas conexiones permitían que los tubos fueran a una especie de mochila que llevaban los astronautas en sus espaldas, justo donde estaba lo que necesitaban para no morir durante un paseo espacial, ya sabes: oxígeno y un sistema que elimina el dióxido de carbono que exhalamos.

Las botas parecen ser más livianas, pero sólo es el aspecto, pues todo el traje cuenta con varias capas de protección que evitaban que el polvo lunar dañara al astronauta. Si, polvo lunar que viaja tan rápido que puede ser bastante dañino.

FOTO: washingtonpost.com

3. ACES o traje de calabaza

A partir de este modelo, la seguridad fue mucho más reforzada, pues luego de que el transbordador espacial Challenger explotara y cobrara la vida de sus tripulantes, se buscó evitar pérdidas humanas. Seguro tienes este diseño presente porque fue el que la NASA usó durante los 90 y se utilizó sólo durante el despegue y aterrizaje.

FOTO: washingtonpost.com

A este modelo se le añadió un paracaídas y hasta dispositivos que permitían que el tripulante pudiera flotar en caso de tener que abandonar la nave. Además, había oxígeno ¡y hasta suministros!

FOTO: washingtonpost.com

Algo importante es que se añadieron bolsillos para que los astronautas pudieran guardar bolígrafos o herramientas. Bastante útil en un lugar donde todo flota a falta de gravedad. Además, el calzado luce mucho más liviano, pero sin dejar de ser pesado para evitar que el tripulante flote.

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4. Boeing

Aquí ya todo es más liviano, incluso el peso del traje es de poco más de 7 kilogramos y si te parece mucho, resulta ser la mitad del peso de un ACES. Además, su casco es más blando y parece ser más una capucha, pero no te dejes engañar, pues la visera es muy resistente.

FOTO: washingtonpost.com

Y justo aquí la modernidad entra en acción pues, a diferencia de los trajes anteriores, éste cuenta ya con cierres que permiten que el traje se adapte a los movimientos del astronauta. ¡Adiós a la rigidez espacial!

FOTO: washingtonpost.com

Es más, hasta los guantes ya se adaptan a las pantallas táctiles, por lo que parecen ser más delgados y, claro, los bolsillos no pudieron quedarse atrás.

FOTO: washingtonpost.com

Reebok fue el encargado de fabricar el calzado de este traje espacial, uno que cumpliera con las necesidades espaciales, pero que fuera tan ligero que se sintiera como un zapato normal.

FOTO: washingtonpost.com

5. Space X

Aquí no hay más: tecnología de punta en una sola prenda de vestir. Sí, es un traje que cuenta con botas integradas, casco y guantes, pero que es a la vez tan eficiente y ceñido que no representará problema para explorar terrenos desconocidos.

FOTO: washingtonpost.com

¿Es funcional? Pues resulta que en 2018 un maniquí lo portó mientras estaba a bordo del cohete Falcon Heavy y de nueva cuenta cuando a principios de 2019 el cohete Dragón viajó al espacio.

La idea es que los astronautas usen este modelito al momento de despegar y mientras están de regreso a la Tierra, razón por la cual ha sido probado en un par de ocasiones.

El casco no sólo protege al tripulante, sino que la visera le dará una mayor visibilidad. En cuanto al traje, el material es resistente a las llamas y cuenta también con teflón (te dije que las condiciones en el espacio no son como aquí).

FOTO: washingtonpost.com

Los guantes ya cuentan con cierres para que los astronautas puedan usar sus propias manos con la intención de manipular la nave, pero en caso de ser necesarios, pueden volverse a poner con facilidad. Es más, también son aptos para usar con pantallas táctiles.

FOTO: washingtonpost.com

A diferencia del traje usado durante la misión Apollo 11, este cuenta sólo con una conexión que permite la entrada del «cordón umbilical», que es el el tubo que permite que el tripulante tenga el sistema vital necesario, así como todo lo relacionado a comunicación con la base.

FOTO: washingtonpost.com

Los cierres internos permiten que se pueda poner tan fácil y rápidamente que parece más un traje deportivo que uno cuyo objetivo es ir al espacio.

FOTO: washingtonpost.com

Las botas, que también forman parte del traje, cuentan con lo necesario para permanecer en suelo espacial.

FOTO: washingtonpost.com

Ahora que conoces cómo han cambiado los trajes espaciales a lo largo de los años, ¿crees que en un futuro sigan modificándose hasta ser mucho, pero mucho más livianos?

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