Esta virgen conquistó Tenochtitlan y se posó en el Templo Mayor

Mide apenas 42 centímetros, pero su valor histórico y religioso es inmenso.
Luis Salazar
Experience Maker
17.10.2018

MIDE APENAS 42 CENTÍMETROS de altura, lo mismo que el brazo de un adulto desde el codo a la punta de los dedos de la mano. Llegó a estas tierras en las carabelas de los conquistadores y fue cargada en brazos por Hernán Cortés.

A ella se le encomendó la victoria española en Tenochtitlan y, según la tradición oral, el día de la caída del imperio mexica, el 13 de agosto de 1521, fue colocada en el altar principal del Templo Mayor.

Desde entonces, se le conoce como La Conquistadora, una Virgen cuya fuerza y simbolismo son impresionantes y que es una de las muchísimas joyas que puedes admirar durante una visita a la hermosa Puebla de Los Ángeles.

La primera vez que se exhibe

De manera cotidiana, la Virgen es adorada en el templo de San Francisco de Asís, localizado en pleno corazón de Puebla, Puebla.

Sin embargo, de forma especial y por primera vez en la historia, la imagen fue trasladada desde su sitio de devoción a un espacio en el que puede ser admirada en todo su esplendor: La Galería Tesoros de la Catedral, que se ubica justo a un lado de la impresionante catedral de la capital poblana.

El objetivo de esta galería es mostrar al público de forma muy cercana los hitos religiosos más importantes de la Arquidiócesis de la entidad y que han sido venerados desde hace casi 500 años. Por ello, culturalmente hablando, es un deleite verlos tan de cerca y no de la forma en la que los apreciamos estando en sus respectivos templos.

Foto: Tacho Juárez Herrera

Detalles de esta Virgen 

Si nunca habías escuchado sobre la Virgen Conquistadora y tienes curiosidad por saber cómo luce, te contamos que es una escultura talla en madera y detallada bajo la técnica del estofado. Fue hecha en Malinas, Flandes, en los Países Bajos.

A juzgar por la forma que tienen tanto su cabeza como la de su Divino Hijo, se puede asegurar que es una figura de corte gótico, pues las partes más altas de las imágenes solían ser de una proporción más grande que la del resto del cuerpo.

 

Una historia impactante 

Lo más probable es que conozcas bien cómo se dio la Conquista española que llevó a la caída de la Gran Tenochtitlan, pero lo que quizá no conozcas es que el nombre de La Conquistadora le fue otorgado a esta imagen debido a que gracias a su intervención divina es que Hernán Cortés logró su objetivo: derrotar al imperio mexica.

Aunque no se sabe quién fue el responsable de que esta Virgen llegara a América, se cree que fue traída por un explorador que en 1519 se la entregó al propio Cortés, ni más ni menos que en lo que hoy conocemos como la isla de Cozumel.

Se dice que en el momento en que Cortés recibió la imagen, el conquistador Pedro de Alvarado y Contreras le dijo lo siguiente:


“Tu Virgen será la Conquistadora y ella nos dará valor en las peleas y confianza en la victoria”. 

La versión de los historiadores 

De acuerdo con las investigaciones que se han hecho al respecto y a los relatos con los que se cuenta, diversos historiadores han descrito que fue a raíz de ese momento en que Cortés decidió llevarla consigo, bautizándola con el nombre de La Conquistadora.

A ella se le atribuyen el fin de despiadadas sequías, un sinfín de deseos concedidos gracias a su divina intervención y la victoria en diversos combates, siendo el más importante la caída de la Gran Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521.

De acuerdo con la tradición oral, aquel día la Virgen fue colocada en el altar principal del Templo Mayor, lo que la convierte en una joya histórica de valor incalculable.

Su intervención en La Noche Triste 

Para conocer a la Virgen Conquistadora, los integrantes de la Tripulación Periplo viajamos a la ciudad de Puebla y nos dirigimos derechito a la Galería Tesoros de la Catedral, ubicada en Avenida 5 Oriente Número 5, en el Centro de Puebla, justo a un costado de la Catedral de esta ciudad.

Ahí nos recibieron Pamela Delgadillo, Directora de la Galería, y Adán Juárez, el extraordinario guía oficial del recinto, quien nos reveló todos y cada uno de los secretos y detalles de las piezas ahí exhibidas.

En particular, sobre la Virgen Conquistadora, Adán nos contó:

“Se menciona que ella (La Conquistadora) intercedió en el momento de La Noche Triste y que, una vez dada la caída de México-Tenochtitlan, fue colocada en el altar principal del Templo Mayor. Sin embargo, hablando en términos académicos, este hecho todavía se está debatiendo por parte de los historiadores”. 

De acuerdo con lo que nos contaron en las clases de historia, la noche del 30 de junio de 1520, los conquistadores españoles, así como sus aliados indígenas, huyeron de Tenochtitlan luego de una intensa semana de batallas a consecuencia del rapto de Moctezuma II por parte de quienes habían arribado al Nuevo Mundo.

En aquella batalla no sólo se perdieron muchas vidas, entre españoles e indígenas tlaxcaltecas, sino que una gran parte del tesoro del noveno emperador azteca se perdió al momento de la huída y, sobra decirlo, no fue agradable para los invasores.

Cortés logró escapar con vida para que, una vez estando a salvo, rompiera en llanto debajo de un árbol debido a lo acontecido. Según relatan los expertos, se le atribuye a La Conquistadora la protección a Cortés aquella madrugada. 

¿Cuál fue su destino después? 

Adán nos explicó que una vez ocurrida la caída de la Gran Tenochtitlan, Cortés obsequió la Virgen a Gonzalo Acxotécatl Cocomitzin, un cacique tlaxcalteca que se había aliado al conquistador español para derrotar a los mexicas.

El regalo fue un reconocimiento a la labor que el pueblo liderado por Cocomitzin había llevado a cabo para derrotar al imperio azteca.

Sin embargo, Cocomitzin empezó a exhibir el obsequio brindado por Cortés en los bailes paganos, pues para él la imagen de La Conquistadora era un trofeo y no una figura religiosa.

Este comportamiento molestó a los Franciscanos tlaxcaltecas, quienes decidieron decomisarla, resguardarla y colocarla en una capilla, justo en el año de 1582.

Foto: @darthfab

¿Cómo llega a Puebla? 

Fray Juan de Rivas fue el responsable de trasladar esta pequeña imagen al Convento de la Impresión de las Llagas de San Francisco y, desde 1631, La Conquistadora fue declarada como Patrona de la Ciudad de Puebla.

El simbolismo y valor histórico y espiritual de esta pieza se resume en una inscripción que actualmente puede leerse en su parte posterior:


“El arca del testamento,
figura de María,
la ley escrita tenía
en ella su fundamento.
La ley de gracia su asiento,
tuvo en María mi señora,
pues de ella fue fundadora
y en aquella grande hazaña,
arca de la Nueva España”. 


La importancia de exhibirla a casi 500 años de su llegada 

A 497 años de la caída de México-Tenoctitlan, sin duda alguna es un deleite poder conocer un poco más a detalle cada uno de los factores involucrados en esta parte de la historia, donde por supuesto, la religión jugó un papel significativo y que, sin importar nuestras creencias, el Gobierno Estatal lo pone a nuestra disposición.

Si quieres conocer a La Conquistadora, así como a más hitos religiosos importantes, tienes hasta febrero de 2019 para admirarla.

¿Dónde? Planta alta de la Casa de Cultura de Puebla. Av. 5 Oriente, Colonia Centro, Puebla, Pue.

¿Si no la veo en la galería? 

Si por alguna razón te pierdes de esta exhibición, te comento que esta imagen se encuentra en el Templo de San Francisco de Asís, ubicado en el boulevard 5 de Mayo y la calle 14 Oriente. Si quieres conocer su ubicación, periplea aquí.

Y ahora que ya conoces la historia de La Conquistadora, cuéntanos tus impresiones.

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